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Confesión

marzo 11, 2009

Hace algunas semanas escribí una especie de historia corta,  aunque también se puede creer que es un guión por la forma en la que esta escrita. Es un poco larga para ponerla aqui, pero bueno al final me he decidido por colgarla, espero vuestros comentarios.


La noche había caído, todo parecía estar tranquilo en la ciudad, aunque no ha sido siempre así, llevaban unos meses en que se podía sentir el miedo por sus calles, un monstruo, una bestia humana andaba suelto. No se sabía quien podría ser el siguiente, por lo que todo el mundo iba acompañado, nadie se atrevía a salir solo a la calle. Todos habían oído hablar de él, todos lo conocían, pero nadie lo podía ver, era una fantasma, la policía llevaba varios meses en su búsqueda, pero nunca encontraban una pista, tan solo un cuerpo, un cuerpo sin signos de violencia y con varias puñaladas limpias. La iluminación de los locales de fiesta empezaban a encenderse, luces de todos los colores dominaban a al ciudad. Ya en el centro de la ciudad, pese al miedo se podía notar el ambiente de la multitud divirtiéndose, pero conforme nos alejamos y nos vamos acercando a los viejos muelles, nos vamos dando cuenta que la ciudad pierde su brillo, a penas hay iluminación y se puede ver al fondo, muy cerca del mar, un viejo edificio, que parece que esta apunto de caer, que ya no aguanta mas sobre sus cimientos el peso de tantos años. La brisa marina trae el aire fresco y húmedo, en él se puede oler el terror, el terror de lo que esta apunto de suceder en aquel lugar, el aire traía el olor a muerte.

Era una habitación oscura, apenas se podía vislumbrar nada, solo en el centro de ella se encontraba un pequeño foco, el cual alumbraba tímidamente una mesa. Esta estaba totalmente cubierta de plástico al igual que el suelo. La habitación estaba medio en ruinas, llenas de grietas y la pintura se caía a pedazos consecuencia de la humedad existente, que se podía oler y sentir cuando te acercabas a las paredes. Por un pequeño agujero de la persiana, se podía ver una enorme luna de color rojizo, señal de que se estaba a punto de derramar sangre. Era como si la luna avisara a toda la ciudad de lo que iba a pasar, otra vez él. El mismo que llevaba ya tantos años atormentando a todo el país, ahora actuaba en esta bonita, y hasta hace poco, pacifica ciudad. Una leve brisa entró, e hizo que el plástico que envolvía a la mesa se levantara, y se pudo ver que caía sobre algo que había encima de la mesa. ¿Qué podía ser? Fuera lo que fuese estaba totalmente cubierto, no se podía ver nada. Se escuchó una tos, y lo que había encima de la mesa se movió. Era un cuerpo, una persona yacía medio inmóvil, como pudo, con un gesto tímido y lento se quito el plástico que se le había posado encima por culpa de la brisa veraniega.

-Ya estas despierto- se escuchó una voz, una voz cansada, que pertenecía a un hombre mayor, se aproximaba a los sesenta años pero aun así, el hombre tenia un físico impecable- ya creía que no despertarías. Pero no me has desilusionado y lo has hecho, ya estas aquí. ¿Sabes? En parte tenía un poco de miedo, si tenía un poco de miedo… ¿a que? Pues a que no despertaras, eres mi último trabajo, y tengo que disfrutar, porque va a ser la ultima vez que haga esto que tanto me gusta. No hay nada mejor, que disfrutar con el trabajo que desempeña uno. Y lo que hago me encanta. Claro que no es mi trabajo, esto solo me da placer- paro un instante, se le notaba tranquilo, y prosiguió- digamos que esto es mi hobby. Si lo piensas suena hasta divertido, vas a morir por el hobby de una persona- soltó una carcajada, estuvo en silencio durante un buen rato, pensando en lo que se avecinaba, prosiguió hablado- Pero se podría decir que hoy es mi jubilación, que después de tantos años y tantas victimas hoy lo dejo, tiene que ser difícil dejar algo que me gusta tanto, ahora entiendo a las personas fumadoras, por eso solo hay una manera de acabar con esto. Han sido muchos años, ya no soy un chaval y he hecho sufrir a muchas personas, casi a tantas como las que has hecho sufrir tú, pero no voy a recordarte todas tus victimas, tú ya sabes bien quienes son, y ahora tú formaras parte de mi lista- otro silencio se apoderó de la sala, este fue especialmente largo, pero todavía no había dicho su ultima palabra- Muchos años, si, demasiados, y no solo he matado a personas malas como tu, a veces he tenido que hacerlo con algún inocente, pero las veces que lo he hecho no ha sido por diversión, no, no tenia otro remedio, eran ellos o yo, es de lo único de lo que estoy arrepentido en esta vida- esto le hizo parar y mirar hacia la luna, que parecía estar aun mas grande, si eso era posible- ¿Por qué he causado tanto dolor?, muy buena pregunta, la mayoría de los loquero te dirían que todo esto viene de un trauma infantil, JA, ya, mi infancia fue de los mas feliz y normal, como la de millones de niños del mundo. Mi padre era un hombre trabajador, un obrero, al que las cosas en la vida nunca le fueron bien, y siempre culpaba a mi madre de sus desdichas, una cosa es cierta, a mi nunca me puso la mano encima, pero yo a él si se las puse, fue mi primera victima, mi propio padre, con solo trece años y mientras dormía lo degollé. No me apenó la pérdida, lo único que nunca comprendí, fue la tristeza de mi madre, que a pesar de todas las palizas aun lo quería, ¡¡como puede ser que quisiera a alguien así!! Bueno me quiere a mí, a pesar de todo lo que he hecho. Además, siempre fui un niño solitario, no tenia amigos, en la escuela era de los mas listo que había, eso me convertía en el rarito de la clase, o eso creo, nadie quería estar conmigo, así que me empecé a refugiar en un mundo imaginario, ¿no?, huía de la realidad, me iba a un mundo en el que mi padre no pegara a mi madre, en el que yo tenia amigos y podía jugar, podía ser un niño normal. Eso es lo que te diría un loquero, pero como mi infancia ya te lo he dicho, hay millones de niños con una peor que la mía. Quieres saber que creo que fue el desencadenante, te lo diré. Todavía lo recuerdo muy bien, nunca olvidare esa época, parecía que todo iba bien en casa, no así de bien en el colegio, pero después de mucho tiempo, mi hogar parecía un sitio agradable. Mi padre cayó enfermo, esa noche apenas durmió, y como muchos otros trabajadores no podían permitirse faltar a trabajar, así que fue, ese fue el gran error. Mientras conducía un camión cargado de material de obra, se quedo dormido, se desmayo, lo que fuera, no se exactamente que paso, pero causo numerosos destrozos y hubo heridos. Por mucho que mi padre suplicó, no pudo conservar su empleo. Y fue entonces cuando llego a mi casa, bebido, muy bebido, y ya creo que sabes que paso luego, ¿no? Pero esta paliza fue muy distinta a las demás, esta llevo a mi madre al hospital, y lo que no sabes es que estaba embarazada, y perdió al niño. Iba a tener un hermanito, todavía me acuerdo la ilusión que me hizo cuando me lo contaron, y el dolor que sentí y que siento todavía. Fue esa noche, esa noche mate a mi padre. ¿No te parece que ese pudo ser el desencadenante? Si, a mi también me lo parece. Un hermanito, iba a tener un hermanito- en sus ojos se podían ver unas lagrimas cristalinas, que brillaban con la luz de luna que entraba por el hueco de la ventana- a partir de ahí, fue todo mas fácil, aunque a mi madre le dolió la perdida, me comprendió por lo que hice, sabe que fue todo por ella, se buscó un trabajo y los años siguiente vinieron felices. Ella conoció a otro hombre, uno honrado y bueno, fue entonces cuando yo la deje y me marche de casa, con solo 17 años. Ya contaba con varias victimas a mis espaldas, pero a partir de ahi vinieron muchas mas, ya sin mi madre de por medio podía hacer lo que quisiera, y empecé a buscar gente que mereciera morir, y he llegado hasta a ti, tu serás el ultimo. El doce menos veinte, se acerca el final. ¿Sabes? En todos estos años, la policía nunca ha sido capaz de atraparme, pero hoy me da la sensación de que tendrán un golpe de suerte. Durante estos últimos días las noticias, no hablaban de otra cosa, de mi última victima, y que después de tanto tiempo me había llevado un recuerdo de ella, le faltaba el dedo meñique. Pues, hoy la poli lo van a encontrar, les va a llegar dentro de unos minutos, con una carta donde aparece una declaración de intenciones y una dirección, y llegaran hasta aquí en menos de dos minutos, una vez hayan recibido la carta. Pero no te creas que no voy a ocuparme de ti, tú eres mi obra final, el último en mi colección, la pieza más grande- en los minutos que siguieron no abrió la boca, hasta que algo le hizo volver, sabia que era el momento y no se le veía nada de nervios, ya estaba acostumbrado a momentos así- ¿oyes eso?, ya están aquí, son ellos. Llego tu momento.

Con mucha sutileza agarro un cuchillo que tenia sobre la mesa, en la hoja se podía ver reflejada la luna, ya no tenia ese color rojizo que poseía hace unas horas, pero todavía conservaba es encanto de la luna llena. Con mucha lentitud apuñaló a su victima, durante unos segundos dejo el cuchillo dentro, pero finalmente lo levanto otra vez, y ahora si, si se podía ver la luna reflejada de color rojo sangre, y de repente volvió a propinar otra puñalada, espero un momento, en su cara se podía ver relajación y felicidad, ya había acabado, ahora solo había que esperar. Saco el cuchillo y lo dejo encima de la mesa de nuevo.

Minutos después volvía a la habitación el silencio sepulcral con el que empezó. Silencio que duro poco, se empezó a oír un ruido estruendoso fuera, eran los SWAT, estaban subiendo y pronto llegarían. Volvió el silencio a todo el edificio, pero duraría poco, se estaban preparando para entrar, tiraron la puerta abajo y como un rayo, decenas de SWAT, entraron en la habitación y rodearon la mesa que se encontraba en medio, apuntando con sus armas. Uno de ellos que entro mas tarde, observo todo lo que había y copio su radio.

-¿Señor?- pregunto esperando respuesta

-Le recibo capitán, ¿esta todo bajo control?- era una voz grave, por su tono se podía intuir que era alguien importante en el cuerpo.

-Si señor, pero el sujeto… señor el sujeto- le costaba pronunciar, las palabras, sabiendo que lo que iba a decir no le gustaría a su jefe.

-¿Qué pasa capitán? ¡¡¡ Sueltelo de una puta vez!!!

-Señor, el sujeto esta muerto.

3 comentarios

  1. Jeje muy bueno,de esto ya me hablaste no?…Por cierto,y el asesino¿?


  2. Me cachis, no lo entendiste?? el asesino es asesinado por el mismo. Jopetas!!


  3. Parece ser que el titiritero abandonó la ciudad…



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